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1 de octubre de 2020

DIOS DE LA VICTORIA

La confianza en el Señor transformó la vida de Giselly y de su esposo

Hace un tiempo, Giselly Pereira Marques, ahora de 39 años, pensó que su vida no tenía solución. Con su matrimonio sacudido por la infidelidad de su esposo y un vacío en su alma, no tenía idea de las promesas del Señor a Sus siervos. “Estaba destruida. Mi esposo tenía una amante y estábamos a punto de separarnos. Solo lloraba”, recuerda Giselly, hoy una mujer de negocios exitosa y emocionalmente realizada.

“Habíamos comenzado nuestra empresa, pero todo nos salía mal. Mi esposo bebía mucho, así que gastábamos dinero en fiestas y bebidas”. Perteneciente a otra religión, Giselly no disfrutaba una relación firme con el Señor. “No entendía nada sobre la fe, así que no mejoraba”. Su historia solo cambió cuando ella y su esposo Alciney comenzaron a ver los programas del Dr. Soares. “Empecé a entender la prédica del Doctor, pero no sabía que había una Iglesia de la Gracia en mi ciudad”.

La familia tiene cuatro establecimientos comerciales Foto: Archivo personal

Un día, Alciney vio el templo de la IIGD. Esto es lo que nos cuenta Giselly: “¡Me alegré mucho y le dije que iríamos a la iglesia!”. A partir de ese momento, la bendición llegó a su hogar. “Cuando comencé a asistir a las reuniones, él también fue y todo cambió». Según Giselly, entregar el diezmo proviene de la comprensión de la Palabra. “En cuanto al patrocinio del Show de la Fe, Dios puso este sentimiento en mi corazón”, revela la empresaria.

A través del programa, el Altísimo restauró todas las áreas de la vida de la pareja. Hoy, Giselly y su esposo dirigen una cadena de cuatro panaderías. Ella y sus tres hijos son miembros de la Iglesia de la Gracia, donde Giselly es colaboradora. La dinámica ahora es totalmente diferente de cuando no conocían la plenitud del Evangelio. “Al ser fiel al Señor, nunca me faltó nada”. Surgen las dificultades, pero con Jesús la perspectiva es diferente: “¡Vivo de gloria en gloria, porque Dios tiene el control y nos da la victoria!”.


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